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Carta del fundador

De dónde viene Vinqlo

Si estás leyendo esto, es posible que conozcas a alguien a quien le cuesta encontrar su sitio entre las personas. O puede que seas tú. A mí me pasa con mi hermano, y por eso he creado Vinqlo.

Me llamo Raúl, tengo 20 años, soy de Berga y estudio en la Universidad de Manresa. Tengo un hermano mayor con síndrome NESCAV, una enfermedad minoritaria que, entre otras cosas, le hace más difícil relacionarse socialmente. Es una de las personas que más quiero en el mundo, y como cualquier hermano pequeño, siempre he querido ayudarle en todo lo que he podido.

¿Te has preguntado alguna vez qué se siente al querer tener amigos y no saber cómo empezar? Yo me lo he preguntado muchas veces viendo a mi hermano. Un día, dándole vueltas en clase, dejé de preguntarme y empecé a buscar una solución. No la encontré hecha. Y decidí crearla.

Vinqlo nace para algo sencillo y, a la vez, muy importante: que conectes con alguien a partir de lo que te gusta, y que a partir de ahí habléis, os conozcáis, os hagáis amigos. Muchas veces una conversación a través del móvil es el primer paso para dejar de sentirte solo.

Si alguien como mi hermano puede, aunque sea, hablar por chat con otra persona, ya habremos ganado mucho: los dos se sentirán mejor, porque tendrán a alguien que les escucha.

Mi hermano no es un caso aislado. Si trabajas en una entidad, seguro que conoces a alguien como él. Y si eres tú quien vive esto en primera persona, quiero que sepas algo: no estás solo, y esto lo he creado también pensando en ti.

Por eso, si representas una entidad, cuando hablo contigo no vengo a venderte un producto. Vengo a hablarte de una necesidad que ya existe entre las personas a las que acompañas cada día. Vinqlo es una herramienta más para cuidarlas.